“Nunca desesperes. Pero si a ello llegas, sigue trabajando a pesar de la desesperación”. Edmun Burke

Seguro que cuando estas muy sobrecargado de trabajo, cuando las cosas no te salen como las habías planeado, que aquellos en los que confiabas te dan la espalda o que una enfermedad te tiene minadas las fuerzas… caes en la desesperanza y piensas que ya no puedes más.

La desesperanza supone siempre un desgarro interior, un error peligroso para la vida moral del hombre, influye de una forma negativa en la autoestima, suma soledad, rabia, cansancio psicológico y agotamiento físico. El sentimiento de desesperanza produce una contrición interior y la persona se repliega sobre si misma. Por eso te digo que siempre confíes y pienses que al final encontrarás esa luz que necesitas para seguir luchando.

Porque la esperanza no es una simple ilusión ingenua de que, al final, y no se sabe bien por qué, todo irá bien. Se trata más bien de tener fe en que uno puede, con la ayuda que sea precisa, superar las dificultades.

No esperes tener más esperanza repentinamente, como si hubiera un interruptor que simplemente puedas encender o apagar. Tener esperanza requiere que trabajes en tu actitud todos los días. Que cojas las riendas de tu vida, por mucho que las fuerzas flaqueen y ponte en marcha cada mañana, confiando que siempre habrá una salida que te ayude a avanzar aunque sea un simple pasito.

Vivir una vida con esperanza es reconocer que todas las personas y todas las cosas son importantes. Esto te incluye a ti ya que eres parte de la esperanza en el mundo. Cuida de aquello que realmente te importa y preocúpate de la forma en cómo tratas a los demás.

Si quieres ser parte activa de un mundo con esperanza, te propongo estas cosas que te ayudarán a conseguirlo

  1. Realiza una chequeo de tu propia esperanza. ¿Qué estás haciendo actualmente con tu salud, tu trabajo y tus relaciones?
  1. Ten una estrategia adecuada para reducir el estrés: Meditar, hacer ejercicios de respiración y físicos son formas favoritas de recreación que reducen el estrés.
  2. Crea relaciones alentadoras. Aprende a perdonar. Desarrolla el hábito de escribir un diario si esto te ayuda a alejar las experiencias y emociones negativas.
  1. Ayuda a otros a que vean lo mejor de sí mismos, ayudarles a encontrar su camino para convertirse en creadores de esperanza para sí mismos y los demás.

Busca maneras de hacer que la esperanza sea tangible. No dejes que sea sólo algo para el futuro. Esperanza son todas las pequeñas cosas que hacemos cada día para mejorar nuestras vidas. Todo lo que haces contribuye a que tengas una vida optimista o te aleja de ella.

Esto puede parecer agotador. Pero la esperanza es un tesoro muy valioso que debemos defender con uñas y dientes.

“En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente.” Khalil Gibran